Cómo comprimir una imagen sin perder calidad visible
Equipo editorial de UtilioPublicado: 5 min de lectura
Para comprimir una imagen sin que se note, primero redúcela al tamaño en píxeles que realmente vas a usar, después guárdala en un formato adecuado (JPG o WebP para fotos, PNG o WebP sin pérdida para capturas y gráficos) y, si el formato tiene compresión con pérdida, usa una calidad de entre 70 y 85 como punto de partida. Compara el resultado con el original a tamaño real y ajusta si ves defectos.
Compresión con pérdida y sin pérdida
Hay dos maneras de hacer que un archivo de imagen ocupe menos:
- Sin pérdida: se guarda la misma información de forma más eficiente. Al abrir el archivo, cada píxel es idéntico al original. Es lo que hace PNG.
- Con pérdida: se descartan detalles que el ojo apenas percibe, como variaciones de color muy finas. El archivo es mucho más pequeño, pero lo descartado no se recupera. Es lo que hace JPG.
«Sin perder calidad visible» significa usar compresión con pérdida con moderación: se pierde información, pero no la suficiente como para notarlo al ver la imagen a su tamaño normal.
Qué formato elegir
| Formato | Compresión | Transparencia | Ideal para |
|---|---|---|---|
| JPG | Con pérdida | No | Fotografías |
| PNG | Sin pérdida | Sí | Capturas de pantalla, logotipos, gráficos con texto |
| WebP | Con o sin pérdida | Sí | Fotos y gráficos en la web |
Una regla sencilla: si la imagen es una foto, JPG o WebP con pérdida. Si tiene texto, líneas finas o zonas de color plano (una captura, un diagrama), PNG o WebP sin pérdida, porque la compresión con pérdida crea manchas y halos alrededor de los bordes nítidos.
Un error muy habitual es guardar fotos como PNG: al ser sin pérdida, una foto en PNG suele pesar varias veces más que la misma foto en JPG sin verse mejor. Si tienes fotos en PNG sin transparencia, puedes pasarlas con el conversor de PNG a JPG. Ten en cuenta que JPG no admite transparencia: las zonas transparentes se rellenan con un color de fondo.
El paso que más reduce el peso: redimensionar
Muchas cámaras y móviles hacen fotos de 12 megapíxeles o más, por ejemplo de 4000 × 3000 píxeles. Si la foto se va a mostrar en una web a 1200 píxeles de ancho, basta con 1200 × 900, es decir, unos 1,08 millones de píxeles: aproximadamente once veces menos que el original. Ningún ajuste de calidad ahorra tanto como dejar de guardar píxeles que nadie va a ver.
Por eso el orden importa: primero redimensiona la imagen al tamaño que necesitas y después comprímela. Si vas a mostrarla en pantallas de alta densidad, puedes guardarla al doble del tamaño de visualización.
Ajusta la calidad y compara el peso antes y después de comprimir tu imagen.
Abrir el compresor de imágenesQué calidad elegir
En JPG y WebP con pérdida, la calidad suele indicarse de 0 a 100. No es un porcentaje de calidad «real» y cada programa la interpreta a su manera, así que la misma cifra no da exactamente el mismo resultado en todas las herramientas. Como recomendación práctica:
- Entre 70 y 85 es un buen punto de partida para fotos: en la mayoría de imágenes el archivo se reduce mucho y los defectos no se aprecian a tamaño normal.
- Por encima de 90 el archivo crece bastante y la mejora visible es pequeña.
- Por debajo de 60 empiezan a notarse bloques, bandas en los degradados (como un cielo) y halos en los bordes.
No comprimas varias veces el mismo JPG
Cada vez que abres un JPG, lo editas y lo vuelves a guardar con pérdida, se descarta un poco más de información. Tras varias rondas los defectos se acumulan. Guarda siempre el original y comprime a partir de él, no de una copia ya comprimida.
Los metadatos: peso y privacidad
Las fotos del móvil incluyen metadatos EXIF: modelo de cámara, fecha y hora, ajustes de la foto y, a menudo, las coordenadas GPS del lugar donde se hizo. Suelen ocupar poco en comparación con la imagen, pero pueden revelar más de lo que quieres al compartir una foto en internet. Muchas herramientas que vuelven a codificar la imagen en el navegador no conservan estos datos. Es el caso del compresor de Utilio: al volver a codificar la imagen, el archivo resultante no incluye los metadatos EXIF, GPS incluido. La excepción es cuando la compresión no consigue reducir el tamaño: entonces la herramienta te devuelve el archivo original sin cambios, con sus metadatos intactos.
Un detalle relacionado: algunas fotos guardan su orientación en los metadatos en lugar de en los píxeles. Si al comprimir una foto aparece girada, esa es la causa.
Comprimir en el navegador
Las herramientas de imagen de Utilio procesan el archivo directamente en tu navegador, sin subirlo a un servidor, por lo que funcionan igual con fotos personales.
En resumen
- Redimensiona primero al tamaño en píxeles que vas a usar.
- Fotos: JPG o WebP. Capturas y gráficos con texto: PNG o WebP sin pérdida.
- Empieza con una calidad de 70–85 y revisa el resultado al 100 % de zoom.
- Comprime siempre desde el original, no desde una copia ya comprimida.
- Revisa los metadatos si vas a publicar fotos personales.
